LA PELÍCULA

Antes de ser una reconocida integrante del movimiento de derechos humanos y de mujeres en Argentina, Nora Morales de Cortiñas fue madre, esposa y ama de casa en el tradicional barrio de Castelar, provincia de Buenos Aires. Su ingreso en la vida política argentina aconteció en los términos más crueles y dramáticos: cuando la dictadura militar de 1976-1982 secuestró a su hijo Gustavo junto a miles de otros jóvenes revolucionarios, para desaparecerlos para siempre.

Nora fue rechazada por el gobierno, la iglesia y los medios de comunicación, y entonces salió a la calle en 1977 junto a otras madres de desaparecidos para crear las Madres de Plaza de Mayo. Juntas prendieron un largo camino de lucha contra el régimen violento y autoritario del General Videla, reclamando siempre: aparición con vida de sus hijas e hijos. A pesar de los asesinatos de 3 de sus integrantes, las Madres sobrevivieron a la dictadura y emergieron -a partir del retorno de la democracia- como símbolo de los derechos humanos, la resistencia y la protesta.

Durante más de 45 años Norita ha sido un ejemplo de lucha en su país y más allá, tanto singular como colectiva. Su larga pelea para llevar a los militares genocidas a la cárcel captó la atención en 2018 de un nuevo movimiento de mujeres. Ellas también pelean contra la iglesia y el estado patriarcal, esta vez para despenalizar el aborto, y elevaron a Norita al lugar de "madrina" de su lucha, reivindicando de esta manera su tenacidad y ética ante los interminables dificultades que enfrentó para encarcelar a los responsables de los crímenes cometidos contra su hijo y miles de jóvenes más.

El camino de vida de NORITA marca un proceso de reparación histórica e intergeneracional. Su historia es un extraordinario homenaje de amor y reivindicación de madre a hijo, y una potente proclamación sobre las posibilidades que emergen del accionar colectivo de los pueblos.

La historia de Norita

Biografías

  • Gustavo Cortiñas

    Hijo de Nora Cortiñas

    Gustavo, el hijo mayor de Norita, tenía 24 años cuando -en 1977- fue desaparecido por la dictadura argentina. Gustavo peleaba por el cambio social y ecónomico en su país a través de su participación en varios movimientos revolucionarios. Estaba casado y tenía un hijo, Damián, de tan solo 2 años. En su lugar quedaron muchas preguntas pero sobre todo un fuerte legado para su madre Norita que salió a buscarlo por todos lados: "Mamá, tenés que mirar por fuera de tus cuatro paredes. Pasan cosas!".

  • Ana María Careaga

    Ex detenida, Psicoanalista

    Ana María fue secuestrada a los 16 años en Argentina. Logró ocultar de sus captores su estado de embarazada. Al salir de cautiverio, tres días después del nacimiento de su hija en 1977, los militares secuestraron y asesinaron a su madre Esther, una compañera fundadora de Norita en las Madres de Plaza de Mayo. Ana y Nora se acompañan para encontrar formas -muchas veces frustradas- de reparar el daño que les causó a sus vidas la violencia de estado en Argentina, e ir en búsqueda de consagrar justicia por sus seres queridos.

  • Nora Strejilevich

    Ex detenida, Escritora

    Nora era una joven mujer cuando su hermano y otros miembros de su familia desaparecieron a manos de la dictadura militar. Fue una de las pocas personas que sobrevivieron al secuestro y la tortura, y ha dedicado su vida a hablar de las experiencias de los desaparecidos. Su conocimiento de la época da contexto a lo que puede haber sido el destino de Gustavo, el hijo de Norita.

  • Antonia Canizo

    Colega de Gustavo

    Antonia es una voz especializada en política y activismo en Argentina que cuenta con un profundo conocimiento que ha sido valioso para la investigación académica y varias iniciativas educativas destinadas a recordar y comprender el capítulo más oscuro de la historia de Argentina. Antonia fue amiga y colega de trabajo de Gustavo, hijo de Norita, durante sus últimos años de vida.